El lugar perfecto para reconectar con la naturaleza

El corazón del Tiétar

Queremos ofrecerte mucho más que un alojamiento. En Molino Mellado vivirás una experiencia auténtica, en un molino centenario restaurado con cariño y respeto por su historia.

El pasado, presente y futuro

Molino Mellado es un antiguo molino hidráulico rehabilitado con esmero, conservando la esencia de su maquinaria original. Durante tu estancia descubrirás detalles únicos que te conectarán con su historia.

La maquinaria restaurada forma parte del diseño interior del alojamiento, lo que te permitirá apreciar su legado sin renunciar al confort actual.

Una ubicación privilegiada

Nos encontramos en Casavieja, un encantador pueblo de Castilla y León, al sur de Ávila, dentro de la comarca de Arenas de San Pedro.

Contamos con todos los servicios necesarios y estamos rodeados de naturaleza.

Aventuras y relax al alcance de la mano

Creemos en el cuidado del planeta, por eso promovemos actividades sostenibles como el senderismo o las rutas en bicicleta. Tenemos itinerarios pensados para ti, y estaremos encantados de compartirlos cuando llegues.

Estamos seguros de que te llevarás recuerdos inolvidables.

Más razones para escogernos

Somos mucho más que una casa rural. Si aún no estás convencido, aquí tienes otras razones por las que Molino Mellado puede ser tu próxima escapada ideal.

Ventajas únicas

Un lugar lleno de historia

Camina entre paredes que cuentan siglos de historias y descubre la maquinaria original restaurada

Sumérgete en un entorno único, rodeado por el valle del Tiétar y un riachuelo que te acompaña durante tu estancia

Desde habitaciones con baño privado hasta jardines con vistas y una cocina industrial para amantes de la gastronomía, aquí tienes todo lo que necesitas

Instalaciones de la casa

Exterior

Vistas panorámicas

Espacio de descanso

Zona de comida al aire libre

Piscina privada

Estacionamiento gratis: 6 puestos

Interior

Calefacción

Lavadora

Concina

Nevera

Microondas

Entretenimiento

TV

Wifi

Libros

Juegos de mesa